La regeneración utilizando células olfativas

Cultivo de células OECs

Cultivo de células OECs. Autor: IBEC

En el interior de nuestro cerebro hay una región específica que se encarga de procesar toda la información que recibimos al percibir cualquier tipo de olor, hablamos del bulbo olfatorio que trata y codifica la información que recibe del epitelio olfativo y la dirige a otras estructuras del cerebro (1).

Dentro del tejido de este sistema se encuentran las células envolventes del bulbo olfatorio (también conocidas como OECs) cuya función es hacer de soporte para las neuronas. Una característica del sistema olfatorio que lo hace especial y diferente al resto es que presenta generación de neuronas durante toda la vida, lo que permite que las neuronas sensoriales extiendan sus prolongaciones, los axones, desde la periferia y así puedan formar más conexiones neuronales.

Hay estudios que muestran que las células envolventes pueden tener alguna habilidad como promotoras de crecimiento y regeneración de los axones neuronales y, también, parece que tienen una función como células “remielinizantes”. Es decir, que son células que ayudan a volver a recubrir los axones con mielina, su sustancia protectora que aumenta la velocidad de transmisión del impulso nervioso (2).

Desde hace tiempo se baraja la idea de que si se consigue conocer bien todas las propiedades funcionales de estas células se podrían considerar como elementos para el tratamiento de lesiones del sistema nervioso central, en especial, lesiones de la médula espinal (2).  Es decir que se cree que el trasplante de OECs podría mejorar la función neurológica de pacientes con parálisis, sin causar efectos secundarios significativos (3).

Los investigadores del IBEC han investigado en este ámbito y gracias a los resultados han visto que no es tan fácil utilizar las propiedades de las células envolventes del bulbo olfatorio para regenerar lesiones en otros lugares del sistema nervioso, ya que al cambiarlas de ambiente su trabajo se ve reducido debido a la presencia de algún tipo de sustancia inhibitoria del nuevo ambiente (4).

Los Sentidos: el Olfato. (1618)  Pedro Pablo Rubens y Jan Brueghel el Viejo

Los Sentidos: el Olfato. (1618) Pedro Pablo Rubens y Jan Brueghel el Viejo

Sin embargo, han sido capaces de determinar qué molécula es la causante de esta inhibición, la CSPG. De modo que sabiendo la causa de la inhibición se abre la puerta para seguir investigando un método para evitar que la CSPG frene el trabajo de las OECs.

 

Autora: Carolina Llorente

Bibliografía:

 

  1. El bulbo olfatorio. Wikipedia (2015)
  2. Gómez, R. Neira, A. Tovar, D. Martínez, C. Bernal, J.E. (2007) Células de glía envolvente olfatoria: potencial para la reparación de lesiones del sistema nervioso central. Revista médica 48(4) p396-413
  3. Un parapléjico ya puede volver a caminar gracias a un trasplante celular (2014) ABC
  4. Un gran paso hacia la reparación de la espina dorsal (2015) instituto de Bioingeniería de Cataluña