Viruela y Sarampión, los grandes aliados de los conquistadores de América

Mapa de América. Imagen: Wikipedia, con licencia Creative Commons

Mapa de América.
Imagen: Wikipedia, con licencia Creative Commons

Durante los 100 años después de la llegada de Colón al Nuevo Mundo fallecieron más indígenas de los que nacieron. Los estudios actuales parecen señalar que no fueron tanto las armas las que marcaron la diferencia, sino las enfermedades infecciosas traídas por los conquistadores españoles.

La viruela, el sarampión, la peste bubónica, la difteria, el tifus, la escarlatina, la varicela, la fiebre amarilla… todas ellas eran enfermedades con las que los indígenas nunca habían tenido contacto y que, por lo tanto, no habían tenido posibilidad de desarrollar inmunidad contra ellas.

Pero, ¿qué queremos decir cuando hablamos de desarrollar inmunidad? La respuesta inmunitaria es la forma en la que el cuerpo reconoce y se defiende contra bacterias, virus y todas esas sustancias que le parecen extrañas y dañinas. El responsable de controlar esta respuesta es el sistema inmune y lo hace mediante varias estrategias.

Algunas de estas estrategias son innatas y las tenemos desde que nacemos como, por ejemplo, el reflejo de la tos. Hay otras que se adquieren de forma pasiva como los anticuerpos que pasan de madres a hijos ya sea durante el embarazo o la lactancia. Los anticuerpos son proteínas que circulan por la sangre en busca y captura de sustancias extrañas que dañan el organismo (antígenos).

Sin embargo existe también la inmunidad adquirida, es decir el tipo de inmunidad la que se desarrolla a lo largo de la vida de una persona a medida que se va exponiendo a diversos patógenos.Como ya hemos comentado, la función básica de los anticuerpos es neutralizar todos los elementos externos como bacterias, parásitos o virus. Además, cada una de estas proteínas es específica para un antígeno determinado.

Anticuerpo Imagen: wikipedia, con licencia Creative Commons

Anticuerpo
Imagen: wikipedia, con licencia Creative Commons

Esto implica que este tipo de inmunidad tiene la capacidad de reaccionar ante un gran número de sustancias extrañas al organismo, pudiendo reconocer moléculas microbianas y no microbianas e, incluso, distinguir entre agentes microbianos estrechamente emparentados.

Además, una vez producidos los anticuerpos permanecen circulando por la sangre durante meses, lo que genera una protección inmune durante largos períodos a un cierto tipo de antígeno. A este fenómeno se le llama memoria inmunológica y puede durar desde unos pocos días hasta toda la vida. Esta capacidad de memoria permite a nuestro cuerpo reaccionar en forma mucho más rápida y eficiente a exposiciones sucesivas frente a un mismo antígeno.

Entonces, ¿qué ocurrió durante la conquista de américa? Los colonos venían de España donde a lo largo de sus vidas habían tenido contacto con los agentes causantes de todas estas enfermedades que hemos comentado anteriormente. Esto implica que su sistema inmune había podido desarrollar defensas que les protegían de estas enfermedades y los mantenían sanos.

Sin embargo, los indígenas americanos al vivir en un continente separado de Europa por un océano habían estado alejados de estas enfermedades. El contacto con los colonos puso también en contacto a los indígenas con los virus y bacterias y como sus organismos no estaban preparados para luchar contra estos antígenos muchos de ellos enfermaron y acabaron muriendo.

¿Quiere decir esto que sus organismos eran más débiles? ¡Por supuesto que no! Sencillamente su organismo no había podido desarrollar ningún tipo de inmunidad contra esas enfermedades porque esa población nunca había estado en contacto con esos los agentes infecciosos. Todos los indígenas que no murieron fueron aquellos capaces de generar una respuesta inmune de forma rápida y eficiente para acabar con la enfermedad.

Y, ¿se habrían esas muertes su hubieran existido las vacunas? Efectivamente, la memoria inmunológica es la base de las vacunas. Cuando te vacunan se pone en contacto, de forma controlada, a nuestro cuerpo con un antígeno de una enfermedad determinada. De este modo obligas al cuerpo a crear anticuerpos específicos para esa enfermedad. Esa lucha quedará en la memoria inmunológica de nuestro organismo así que si alguna vez volvemos a estar en contacto con ese mismo antígeno nuestro cuerpo lo reconocerá rápidamente y podrá volver a generar anticuerpos capaces de combatirlo.

Bibliografía

Anticuerpo (2016) Wikipedia

Catástrofe demográfica en América tras la llegada de los Europeos (2016) Wikipedia

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García, G. “La viruela y el sarampión fueron perfectos aliados en el éxito de conquista española de América” (2012) Agencia SINC

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Inmunidad adquirida o adaptativa (2016) Blog de Biología

La conquista de América (1997) Revista Creces Ciencia y Tecnología